LA OTRA CARA DE UNA MURALLA
20/9/2009



Merkel está en campaña por un segundo mandato,en un país en el que las diferencias entre el este y el oeste todavía se ven.Si bien es cierto que la RDA era un "Estado construido sobre el no derecho y la falta de libertad", "es falso decir que toda la vida era mala.
 
Teníamos nuestras familias y nos divertíamos con nuestros amigos", afirmó la dirigente conservadora al diario Bild.
"Delante de las tiendas, observaba para ver lo que la gente tenía en sus bolsas, para poder comprar eventualmente lo mismo", contó.
Durante la campaña electoral del 2005, Merkel, nacida en Hamburgo pero que llegó siendo un bebé a la RDA, rehusaba resaltar sus orígenes para atraer al electorado del Este, considerado volátil.

Tampoco trató nunca de presentarse como opositora al régimen, y reconoció hacer estado inscrita en las Juventudes Comunistas, como la gran mayoría de los adolescentes estealemanes.
"Antes de ser canciller, era considerada por los alemanes del Oeste como estealemana, pero para los alemanes del Este se había convertido en oestealemana" al empezar su carrera política junto al ex canciller Helmut Kohl, explica su biógrafo, Gerd Langguth.

"Hoy la cuestión este-oeste ya no desempeña un papel decisivo en su caso, y por eso puede permitirse evocar el pasado públicamente", agrega.

Y sin embargo el tema de la RDA y del Muro de Berlín nunca estuvieron tan presentes en el debate como en los últimos meses, en momentos en que la Alemania reunificada se dispone a celebrar el 9 de noviembre el 20 aniversario de la caída del Muro